No sé a vos, a mí me parece obvio.
Antes de cada despegue, los comisarios de abordo repiten una y otra vez que está prohibido fumar. Y que hay detectores de humo en los baños.
Incluso, junto a la señal de abrocharse los cinturones, frente a los asientos, está el indicador del cigarrillo tachado con una cruz roja.
Esto, que parece natural e incuestionable en el mundo de hoy, era ciencia ficción hasta comienzos de los 2000. Se fumaba en cabina, salas de espera y a veces hasta en la cabina de pilotos.
También se podía fumar sin problemas en oficinas, bares, trenes, cines... Era natural. La norma. Lo aceptable.
Hoy, el cigarrillo cambió de forma.
Ya no es tabaco.
Es luz azul. Es sedentarismo.
Y es más fuerte que nosotros.
Pasamos 6 horas frente a la pantalla del celular. 7 horas sentados.
Sabemos a ciencia cierta que afecta la salud mental, no solo la física.
Podemos tener en frente al amor de nuestra vida, a nuestros seres más queridos... No importa. La notificación y el video ganan.
¿En cuántos restaurantes solo ves cabezas inclinadas ante la pantalla, sin atención alguna a la persona con la que comparten la mesa?
El humo es visible, la depresión va por dentro...
¿Será que en 20 años nos parecerá una locura lo que estamos haciendo hoy? ¿O nos insertarán la pantalla en un chip en el brazo?
En la oficina, también el "fumar" sigue...
Solo que ahora se llama:
- Lucha de egos
- Asignar culpas para salvarse solo
- Trabajar en silos, como si el de al lado fuera un extraño o un enemigo
- Cero empatía
Me lo dicen cuando, antes de un taller, pregunto qué les duele...
Líderes brillantes que se olvidaron de ser humanos.
Organizaciones que funcionan como máquinas viejas, no como equipos vivos.
Estamos intoxicados de "hacer" y nos olvidamos de "ser".
Y viene la Inteligencia Artificial a poner el dedo en la llaga.
Ya nos supera en lo rutinario.
La IA no se cansa, no tiene ego, no necesita culpar a nadie.
Pero no puede ser más humana que nosotros...
¿Qué nos queda entonces?
La conexión real. La vulnerabilidad. El liderazgo que siente.
Recuperar lo humano no es un lujo. Es una estrategia de supervivencia.
Dejá de fumar pantalla.
Mirá a tu equipo a los ojos.
Preguntales cómo están, no qué hicieron.
Al resultado se llega a partir de las personas...
¿Qué estrategias te funcionan a vos para luchar contra el humo azul?
¿Qué podemos hacer para no caer en la trampa?
Al final, el liderazgo no se trata de gestionar pantallas. Es conexión y cuidado.
Y el primer paso es levantar la vista...
Mis novedades
Esto es lo que estoy trabajando hoy con cientos de líderes y equipos: ayudarlos a "limpiar el humo" de sus culturas para que las personas vuelvan a ser el motor del resultado.
¿Dónde nos vemos?
- Rosario y Chaco (Argentina): estaré en estos días por allí con equipos directivos y comerciales, ayudando a destrabar conversaciones difíciles y potenciar la colaboración real.
- Post-Mundial: se viene una gira por Centroamérica. Si me leés desde allá, hablemos.
- Agosto: estaré en Paraguay.
Si sentís que en tu equipo u organización es hora de dejar de "fumar pantalla" y precisan potenciar las habilidades humanas que nos hacen únicos, respondeme este correo.
Hagamos que las cosas sucedan.
¡Buena semana!
Abrazo,
Diego Dalman
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